El triunfo de la igualdad política y jurídica de la mujer en Chile.

Para una mujer hoy en día es impensable no tener derecho a voto, pero no fue fácil obtener este derecho, como se gestó y su historia lo podremos conocer hoy en esta publicación.

Fue en el año 1875, que un grupo de valientes mujeres concurrieron al Registro Electoral de San Felipe a inscribirse para poder votar, ya que según su postura la Ley no las excluía, ya que no indicaba el sexo de los votantes, pero en 1884 debido a este osado intento los legisladores cambiaron la Ley dejando claramente plasmado que no tenían derecho a voto.

Después de esta arremetida, continuaron insistiendo en su intento por tener derecho a voto y lentamente este movimiento fue adquiriendo apoyo de políticos, alcanzando tal fuerza que en el Gobierno de Carlos Ibáñez del Campo, se legisló respecto al derecho al voto femenino, promulgándose el Decreto con Fuerza de Ley Nro. 320 de fecha 30 de mayo de 1931, en el cual daba derecho a que las mujeres pudieran votar solo en elecciones municipales, pero en este período no hubieron elecciones de este tipo. Después de la caída de Carlos Ibáñez, vinieron varios Gobiernos de corta duración en los cuales el tema no fue relevante, hasta que en 1935, en el Gobierno de Arturo Alessandri Palma se promulgó la Ley 5357 en la cual otorgaba el derecho a voto a las mujeres mayores de 21 años que supieran leer y escribir, además las facultaba a ser elegidas Regidoras (hoy concejales) y Alcaldesas, siendo el 5 de abril de 1935 la primera vez que la mujer ejerce su derecho a voto.

Pero aún faltaba mucho para que la mujer tuviera el mismo derecho que el hombre en materia política, por lo que en ese año surge el Movimiento Pro Emancipación de la mujer Chilena (MENCH) dirigido por Elena Caffarena y Olga Poblete, quienes inician la lucha contra aquellos que se oponen a la igualdad entre hombres y mujeres, logrando el 22 junio del año 1937 ingresar a la Cámara de Diputados la moción de igualdad de derechos cívicos para ambos sexos, pero aún no tenía la fuerza ni el apoyo necesario para transformarse en Ley.

Fue solo hasta el Gobierno de Pedro Aguirre Cerda, cuando tuvo respaldo esta iniciativa, ya que éste envió un mensaje a la Cámara de Diputados en el cual pedía ampliar el concepto de ciudadanos con derecho a voto, modificándolo a varones y mujeres, mayores de 21 años que sepan leer y escribir.

Sin lugar a duda las palabras de Presidente le otorgan al movimiento un nuevo impulso, abriendo las puertas a la tan esperada igualdad de derecho a votar, pero con la muerte del mandatario otra vez se ve frustrado el anhelo.

Pero fue solo hasta 1945 que en la Cámara de Senadores comienza a germinar la idea que es imprescindible legislar sobre la igualdad de derechos cívico entre hombres y mujeres, ya que estas eran el 51% de la población chilena, por otra parte Chile se había suscrito a tratados internacionales que aconsejaban que así fuera, lo que llevó a presentar proyectos de Ley con carácter de urgencia, los que finalizaron el día 21 de diciembre 1948 con la aprobación del Senado el voto femenino y no es hasta el 8 de enero 1949, cuando el Presidente de la República Gabriel González Videla, firma la Ley que otorga el derecho al voto universal a la mujer.

Pero se debió esperar hasta el año 1952, para que la mujer pudiera votar en unas elecciones presidenciales, en la cual saldría electo el Presidente Carlos Ibáñez del Campo.

Por lo tanto, solo hace 63 años a la fecha que la mujer pude ejercer su derecho a voto y en la actualidad las podemos encontrar en todos los cargos políticos desde los consejos municipales hasta el sillón presidencial. De esta evolución hablaremos en el próximo artículo.

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