Responsabilidad Social Empresarial

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La Responsabilidad Social Empresarial y Gobierno Local.

En los artículos anteriores, pudimos descubrir la importancia que las empresas incorporen en su visión y misión, estrategias de Responsabilidad Social Empresarial (RSE), además que lo fundamental es comenzar desde el interior de la organización, en este artículo se pretende abrir el debate entre las empresas socialmente responsable y el Gobierno Local, quienes deben formar una alianzas virtuosa, que propenda al desarrollo socioeconómico del entorno de donde son parte.

La tendencia de los Municipios, es dar el espacio necesario para que las empresas desarrollen su actividad económica en forma libre dentro de sus territorios, mientras que Chile cuenta con diversas normativas que incentivan a las empresas a insertarse en forma más responsable en la sociedad, como por ejemplo mediante incentivos tributarios como es la Ley 19.885, “Ley de Donaciones con Fines Sociales”, que tiene por objetivo aumentar y mejorar la equidad de la distribución de las donaciones, a través de aportes directos a instituciones sin fines de lucro, recursos que bien administrados mejoran la calidad de vida de las personas más vulnerable y con ello un mayor desarrollo económico de la Sociedad.

Por lo tanto, lo que realmente importa es lograr una instancia de acercamiento entre la Empresa y el Gobierno Local, creando una asociación estratégica que permita la integración de ambos sectores en post de contribuir al desarrollo social y económico de la Comunidad, para lo cual se deben conocer los intereses de cada uno y sus necesidades, para ello debe existir comunicación y colaboración efectiva, para lograr el desarrollo en las áreas de interés de éstos y una vez de acuerdo en un área específica, el resultado al final de la jornada es un balance positivo para todos, ya que por un lado el Gobierno Local obtuvo el desarrollo de un proyecto de interés social y la Empresa por el otro lado obtuvo rentabilidad económica, la cual puede reinvertir en sí misma, permitiendo de esta forma seguir creciendo y así poder generar mayores oportunidades de trabajo e invertir en capacitación para sus trabajadores, lo cual se transforma en un circulo virtuoso, ya que esta capacitación se transforma en mejor forma de realizar el trabajo y con ello mayor utilidad para la empresa, la cual puede destinar en obras de interés para el Gobierno Local.

Queda plasmada la necesidad de interacción Empresa – Gobierno Local, siendo esta una buena instancia para que las empresas comiencen a ser socialmente responsables y no solo se queden en el discurso con buenas intenciones.

ISO 26000 De la Responsabilidad Social (RS).

Muchas veces hemos escuchamos hablar de las Normas ISO, pero sabemos a qué se refieren… “ISO” corresponde a la “Organización Internacional para la Estandarización”, la cual es una federación mundial no gubernamental, fundada en 1947, conformada por 163 organismos de estandarización uno por cada país partícipe, que tiene por objetivo generar una herramienta práctica para facilitar el intercambio de bienes y servicios entre las naciones, como así también la colaboración entre los mismo, siendo una guía que norma los estándares de estos bienes y servicios.

Es fácil advertir que “ISO” no es la sigla de “Organización Internacional para la Estandarización”, pero se utilizó el término “ISO” que proviene de griego “ISOS”, que significa “igual” para entenderlo como “estándar”.

Cada Norma ISO, se transforma en un acuerdo entre los países miembros, que son publicados bajo estándares internacionales, en la actualidad existen sobre 19.000 normas creadas por esta organización.

La Norma ISO 26000, de la RS, es el resultado de un proceso que duró casi diez años y que culminó el día 01 de noviembre del año 2010, logrando estandarizar una serie de criterios respecto a que significa Responsable Socialmente, en una sola norma internacional, aplicable a las empresas sin importar el tamaño de éstas.

Donde radica la importancia de esta norma para las empresas e instituciones públicas, que al implementar ISO 26000 inmediatamente genera una ventaja competitiva con las demás organizaciones que no la tienen, mediante lo cual la reputación de esta empresa aumenta al interior de la industria, lo que conlleve a poder captar y mantener a trabajadores, clientes y proveedores, mejorar las relaciones entre la empresa y los organismo estatales, medios de comunicación, clientes y sociedad en general, ya que se está haciendo responsable del impacto que causa su actividad económica en el medio ambiente y la sociedad, propendiendo al desarrollo sostenible, es decir satisfacer las necesidades del presente sin comprometer la posibilidad que futuras generaciones puedan satisfacer las suyas.

ISO 26000, no es una norma jurídica de cumplimiento obligatorio, no obstante a ello cuenta con los principios que serán guía para las empresas que abrazan la norma, tales como la trasparencia, respecto a la actividad que se está desarrollando y su impacto en el medio, el comportamiento ético utilizando criterios de equidad e integración, respetando el interés de todas las partes interesadas, el principio de legalidad, respeto a la normativa nacional e internacional y por sobre todo el respeto a los derechos humanos.

Como consumidores tenemos un tremendo desafío, ser fiscalizadores de las organizaciones que nos rodean, que su comportamiento sea responsable socialmente, mediante la participación activa exigiendo el derecho a conocer las prácticas de las éstas, para que el acto del consumo se realice con plena conciencia, ya que en este sentido en un sistema económico de mercado los consumidores somos votantes, que utilizamos nuestros votos monetarios (pesos) cada vez que adquirimos algún bien o servicio y de esta forma estamos eligiendo que productos se fabriquen y a los lugares donde deben llegar. Por lo cual somos los principales censuradores de las empresas que no son socialmente responsables.

Por lo tanto este llamado no es solo a los empresarios y microempresarios a asumir el reto de integrar la RS en sus organizaciones, sino también a los consumidores a entregar sus votos monetarios a empresas socialmente responsables.

La Responsabilidad Social Empresaria, comienza por casa.

No es una falacia, pensar que quien emprende una actividad económica lo hace pensando en obtener utilidades de esa manera perpetuar el negocio, para lo cual se aplican diversas estrategias tanto logísticas, producción, comercialización, marketing, venta y paralelo a ellos se incorporan diversas herramientas de control de gestión, los cuales arrojarán resultados, que darán a la empresa un status en la industria. Sin lugar a duda una acción no cuestionable, lo que se planea en este artículo, es la necesidad y obligación de la empresa hacer suya e incorporar en su visión y misión, estrategias de Responsabilidad Social Empresarial (RSE), que va más allá de una acción aislada de caridad o marketing, para dar a conocer un nuevo producto con bajo costo en publicidad, sino que la empresa adopte como una responsabilidad tanto o más importante, como el pago de los impuestos o cotizaciones mensuales. Como define Francois Vallaeys, la RSE, “es el conjunto de prácticas que forman parte de su estrategia corporativa, y que tiene como fin evitar daños y/o producir utilidades, a los interesados en la actividad de la empresa”. No es menor, comenzar con uno de los principales interesados, “los empleados”, que no son otra cosa que colaboradores para alcanzar el éxito de los objetivos de la organización. Ya en el siglo XVIII, Adams Smith, plantea la necesidad de preocuparse no solo de factores técnicos, sino también humanos, cuando establece las directrices de la empresa. A este factor lo denominó Capital Humano, siendo éste el factor más importante y más difícil de administrar, ya que se trata de personas individuales, únicas e irrepetibles, con distintas necesidades y distintas motivaciones. Aquí radica la importancia de entender y gestionar al personal como Capital Humano, al cual mediante un proceso de capacitación continúo y constante alcanza maximizar sus habilidades, haciéndolo más autónomo en su labor y por ende más productivo, ya que no solo hará bien su tarea, sino que podrá ser parte de otros procesos al interior de la misma organización. Por lo que, ninguna organización puede no contar con un programa de capacitación para sus colaboradores, ya que ésta será una herramienta fundamental en el desarrollo de la empresa y le permitirá a ésta, estar más preparada para enfrentar los cambios en su entorno, ya sean tecnológicos, político-social o económicos, logrando expandirse de mejor manera en el mercado y ser más competitiva. Atrás quedó el concepto y la visión del trabajador como “Mano de Obra Bruta o Calificada” o también el concepto de “Recurso Humano”, para hoy entender al trabajador como un sujeto con emociones, necesidades y deseos de evolucionar y así sentir que crece, siendo éstas las principales razones al momento de decidir permanecer o retirarse de una organización.